Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Cuatro paredes me ven pensar,
el tiempo avanza sin detener,
mi mente aprende a imaginar,
aunque no pueda yo correr.

Si el mundo es grande, aquí es menor,
mas no me impide progresar,
pues llevo dentro luz y ardor,
y así me vuelvo mi propio hogar.

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