Sábanas tibias,
susurros y caricias,
gracias, mi vida.
En tu aliento paz,
olas rompen despacio,
todo es gratitud.
Cuerpos exhaustos,
un «gracias» entre risas,
duermen las manos.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Sábanas tibias,
susurros y caricias,
gracias, mi vida.
En tu aliento paz,
olas rompen despacio,
todo es gratitud.
Cuerpos exhaustos,
un «gracias» entre risas,
duermen las manos.
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