Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tu nombre en brisa,
susurro que te quiere,
tiembla la luna.

Dije «te quiero»,
y el mundo se hizo grande,
floreció el aire.

Tembló mi pecho,
y al fin solté el secreto:
eras mi sol.

Eco en la piel,
mi voz en tu sonrisa,
ya lo escuchaste.

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