Los caprichos danzan, brisa fugaz,
sombras que juegan con la voluntad.
Hoy es un sueño, mañana es polvo,
¿qué es lo que queda cuando lo tengo todo?
Deseos que arden, fuego sin paz,
besan la mente, la dejan atrás.
Persigo espejos, anhelo más,
pero al tocarlos, se quiebran sin más.
Y en ese anhelo de lo imposible,
se va la vida, breve, intangible.
¿Será que el alma, siempre inquieta,
sólo es feliz cuando no se completa?

Deja un comentario