Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En tu regazo,
descanso sin temor,
todo es ternura.

Tus manos tibias,
como brisa de otoño,
calman mi alma.

Ojos que cantan,
sin palabras me dices:
«Siempre a tu lado».

Duerme en mi pecho,
el mundo se detiene,
somos refugio.

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