Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Ríe su boca,
pero sus ojos tiemblan,
lluvia en verano.

Luz de faroles,
sombras bailan alegres,
nadie las sigue.

Brindan con oro,
el vaso sabe a sombra,
silencio frío.

Eco risueño,
vacío en la mirada,
noche sin luna.

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