En tiempos lejanos bajaron del cielo,
portaban saberes, tesoros y anhelo.
Crearon al hombre con arte divino,
modelando su alma con polvo y destino.
Gigantes de Uruk, de Egipto y Sumer,
forjaron los mundos, la vida y el ser.
Sus huellas de oro en leyendas quedaron,
como dioses antiguos que nunca olvidaron.
En naves de fuego cruzaron los vientos,
trajeron la ciencia, los viejos talentos.
Guardaron en templos secretos sus claves,
¿mitos de reyes o pruebas notables?

Deja un comentario