Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En la cena un festín me entregué,
con mariscos mi plato llené,
pero al alba un pesar me llegó,
la indigestión mi alegría apagó.

Camarones y ostras fueron mi ruina,
el estómago arde, ¡qué disciplina!
Navidad con caldos he de pasar,
la lección del exceso voy a guardar.

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