En la cena un festín me entregué,
con mariscos mi plato llené,
pero al alba un pesar me llegó,
la indigestión mi alegría apagó.
Camarones y ostras fueron mi ruina,
el estómago arde, ¡qué disciplina!
Navidad con caldos he de pasar,
la lección del exceso voy a guardar.

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