Manos cansadas
labran sueños ajenos,
amor que calla.
Días de sol
techo y pan en la mesa,
sudor y fe.
Rostros marcados,
el peso del futuro
brilla en tus ojos.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Manos cansadas
labran sueños ajenos,
amor que calla.
Días de sol
techo y pan en la mesa,
sudor y fe.
Rostros marcados,
el peso del futuro
brilla en tus ojos.
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