Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Cae la luna,
la sostienen las hojas;
ríe el abismo.

Río hacia arriba,
un pez canta en las nubes.
¿Quién lo aplaudirá?

Sombras sin dueño
caminan por el fuego.
El viento las ve.

La flor se hundió,
el mar la vuelve nube.
Todo es normal, ¿no?

Deja un comentario