En kimono de flores, su andar,
suave brisa que viene del monte,
unirse a su vida es soñar,
un río que siempre responde.
Sus ojos en calma reflejan el sol,
manos que tejen promesas al viento,
casarse con ella es hallar el farol
que alumbra el amor en su puro momento.
Tradiciones que llaman al alma a crecer,
rituales antiguos, belleza infinita,
con una japonesa, al amor aprender,
un mundo distinto en su voz se medita.

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