Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La sombra crece,
cada hoja que cae
marca mi piel.

Reloj sin pausa,
la noche me alcanza,
huellas atrás.

El viento ruge,
se lleva los años.
¿Qué queda en mí?

Cruje la madera,
mi reflejo tiembla.
Soy otro yo.

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