Lluvia sin fin,
cada gota murmura
eternidad.
Cielo gris llora,
el suelo ya no espera,
noche sin fin.
Gota tras gota,
el río se desborda,
nunca termina.
En el cristal,
las huellas del otoño,
sin descansar.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Lluvia sin fin,
cada gota murmura
eternidad.
Cielo gris llora,
el suelo ya no espera,
noche sin fin.
Gota tras gota,
el río se desborda,
nunca termina.
En el cristal,
las huellas del otoño,
sin descansar.
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