Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Corazón roto,
latidos que se apagan,
silencio cruel.

Lágrimas caen,
el eco del dolor
resuena fuerte.

Pálido late,
sin fuerza ni esperanza,
el alma llora.

Herida abierta,
cada latir me quema,
el tiempo hiere.

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