Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Muerde la rosa,
espinas en sus labios,
flores del alma.

Rosa en su boca,
el hombre no distingue
dulce del filo.

Sobre la mesa,
pétalos en sus manos,
silencio rojo.

Come las rosas,
el perfume se escurre
en su lengua gris.

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