Miradas cruzan,
la llama de la lucha,
silencio arde.
Espadas rozan,
dos almas en combate,
noche sin fin.
Río y montaña,
quién llegará primero,
el eco espera.
Sol y luna van,
en eterna carrera,
nunca se tocan.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Miradas cruzan,
la llama de la lucha,
silencio arde.
Espadas rozan,
dos almas en combate,
noche sin fin.
Río y montaña,
quién llegará primero,
el eco espera.
Sol y luna van,
en eterna carrera,
nunca se tocan.
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