Cielos oscuros,
luces rompen el viento,
nadie los ve.
Bajo la luna,
huellas no humanas quedan,
¿quién las dejó?
En la quietud,
ecos de otros mundos,
voces sin fin.
Mirada arriba,
ojos que no conocemos
nos observan ya.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Cielos oscuros,
luces rompen el viento,
nadie los ve.
Bajo la luna,
huellas no humanas quedan,
¿quién las dejó?
En la quietud,
ecos de otros mundos,
voces sin fin.
Mirada arriba,
ojos que no conocemos
nos observan ya.
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