Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Bajo el peso de tus palabras
se doblan las ramas del árbol,
como si el viento insistente
no supiera que el silencio
también es un fruto sagrado.

Cada frase lanzada,
afilada como daga,
traza surcos en la piel
de aquellos que aún sostienen
el peso de sus sueños.

¿Qué es la fuerza, sino un eco
del miedo a la vulnerabilidad?
¿Qué es la presión, sino el miedo
de ver a otros volar
en la libertad que no posees?

Aprieta tus manos,
pero no sueltes las riendas
del respeto que te une
a las alas de los demás.

Deja que el aire, suave y libre,
los impulse sin cadenas,
y que cada quien,
en su vuelo,
dibuje su propio cielo.

Deja un comentario