Ojos sellados,
la hoja corta sombras,
noche infinita.
Espadas ciegas,
en la danza del viento,
corta el abismo.
Ciega guerrera,
en la penumbra silba,
su acero afila.
En la negrura,
las espadas relucen,
sin ver, escucha.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Ojos sellados,
la hoja corta sombras,
noche infinita.
Espadas ciegas,
en la danza del viento,
corta el abismo.
Ciega guerrera,
en la penumbra silba,
su acero afila.
En la negrura,
las espadas relucen,
sin ver, escucha.
Deja un comentario