Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En la noche oscura, bajo luna pálida y fría,
donde el viento murmura secretos de antigua melodía,
surgen sombras danzantes, de reinos más allá,
entes sobrenaturales, en un mágico vals sin final.

Fantasmas etéreos flotan en susurros sin voz,
rememoran pasados, cuentos de amor y de adiós.
Sus cuerpos translúcidos, envueltos en niebla y luz,
desvanecen en la bruma, donde el tiempo es un sedal de seducción.

Hadas del crepúsculo, con alas de cristal,
tejen sueños y encantos, en su vuelo sin final.
Sus risas son campanas, eco en el bosque ancestral,
y en sus ojos brilla el misterio, de un mundo sideral.

Vampiros elegantes, de mirada penetrante y piel de alabastro,
se deslizan en la penumbra, cazadores de nocturno rastro.
Sus labios rojos destellan, sedientos de vida y pasión,
guardianes de la noche, en eterna comunión.

Licántropos salvajes, bajo la luna llena,
se convierten en leyenda, de fiera piel y vena.
Su aullido resuena en la montaña y el valle,
es el grito de la bestia, en su libertad y talle.

Brujas sabias, ancianas de mirada profunda,
murmuran encantos, en la oscuridad fecunda.
Sus manos arrugadas, como raíces de un árbol milenario,
conocen secretos antiguos, de un poder extraordinario.

Y así, en la velada de los misterios y el ensueño,
bailan los entes sobrenaturales, en un lienzo pequeño.
Cada uno en su reino, con su magia particular,
pintan la noche eterna, con su presencia sin par.

En el ocaso del alba, se disipan sin rastro,
dejando un eco de fantasía, en el corazón del vasto.
Queda el susurro de su existencia, en el alma de quien vio,
la danza de lo oculto, en la noche que los engendró.

Un comentario

  1. Avatar de Lincol Martín

    Excelente poema 👏👏
    Saludos.

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