Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el susurro del viento, un abrazo eterno,
dos almas se encuentran en un lazo tierno.
Sin tiempo ni espacio, en un rincón sereno,
se funden los sueños en un amor pleno.

Los brazos se entrelazan como raíces viejas,
creciendo en la tierra, dibujando sus huellas.
No hay despedida ni ocaso en su unión,
cada abrazo es un verso en su canción.

El latido compartido, un ritmo constante,
un murmullo dulce en el pecho palpitante.
Las estrellas se detienen para observar,
la eternidad se hace carne al contemplar.

En la fragancia de la piel se halla el universo,
un aroma de amor en cada verso.
No hay sombras ni temores en su piel,
solo la promesa de un amanecer fiel.

Los años pueden pasar, las estaciones cambiar,
pero en cada abrazo eterno, el amor es un altar.
Donde las almas se encuentran, sin fin ni frontera,
en el calor de un abrazo que todo lo supera.

Así, en la vastedad de un cielo sin fin,
dos corazones laten, en un solo confín.
Y en el abrazo eterno, se encuentran y se pierden,
donde el tiempo y el amor, juntos, se enredan y se envuelven.

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