Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En la noche oscura, cuando el mundo duerme,
sombras se deslizan, susurros se escuchan.
Son los fantasmas, errantes y sin nombre,
buscando paz en la tierra que un día abandonaron.

Algunos en pena, atados a su pasado,
repitiendo errores en un ciclo sin fin.
Otros en busca de ayuda, de un alma bondadosa,
que los guíe a la luz y los libere del dolor.

Sus formas etéreas flotan en la brisa,
sus ojos vacíos reflejan la luna pálida.
Algunos son juguetones, moviendo objetos con travesura,
otros son aterradores, con gemidos que hielan la sangre.

Pero no temas a los fantasmas,
pues son solo almas perdidas en busca de paz.
Ofréceles compasión, una palabra amable,
y tal vez encuentren la redención que tanto anhelan.

La vida es un don precioso,
la muerte es solo un paso en el camino.
Respeta a los que han partido, a los que ya no están,
vive tu vida con plenitud, para que no tengas que vagar
en pena cuando llegue tu hora.

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