Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En un mundo de choques y desencuentros,
donde la paz parece huir a otros encuentros.
Políticos danzan en un vals incierto,
mientras el caos se cierne cual manto yerto.

En la tierra de debates sin fin,
donde todos quieren tener la razón, al fin.
Se pelean por fronteras y por el poder,
olvidando que juntos podrían renacer.

En el norte y en el sur, en el este y oeste,
el mundo se enreda cual madeja celeste.
Mientras unos gritan «paz», otros «guerra»,
y la diplomacia se pierde entre la bruma yerra.

En la red, las palabras se cruzan con furor,
como si un meme pudiera cambiar el rumbo del error.
Los hashtags son la nueva arma en la batalla virtual,
mientras la realidad se desvanece en lo irreal.

Entre titulares y noticias sensacionalistas,
se teje un tapiz de confusiones muy realistas.
Los líderes dan discursos con gestos grandilocuentes,
pero sus acciones son como chistes incoherentes.

En este circo global de payasos serios,
donde la lógica se pierde entre misterios.
Quizás deberíamos reírnos un poco más,
y dejar que el humor cure los males, a raudales.

Así, en medio de conflictos y desatinos,
podríamos encontrar un camino más divino.
Porque, al final del día, la risa es el antídoto,
para un mundo que a veces parece estar algo roto.

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