Dos almas atadas, sin libre elección,
unión forjada por convención.
Lazos sin amor, un destino trazado,
matrimonio concertado.
Familias se unen, por bienes o poder,
ignoran el corazón, que no puede ver.
Los novios se miran, sin pasión ni fuego,
solo un futuro incierto, de sosiego.
Las promesas se dicen, sin sentir latir,
un futuro incierto, por delante a vivir.
Dudas y temores, en la mente se esconden,
la felicidad ausente, en sus ojos se esconden.
La vida en común, un camino por andar,
sin amor verdadero, difícil de amar.
Respeto y obligación, la base del hogar,
un amor fingido, que no puede brotar.
A veces la suerte, un giro inesperado,
un amor verdadero, en el camino encontrado.
Dos corazones que laten, con pasión y fervor,
rompiendo las cadenas, del falso amor.
Pero no siempre el destino, es tan bondadoso,
uniones sin amor, un camino tortuoso.
Soledad y resignación, la vida en pareja,
un matrimonio concertado, que el alma lacera.
Un poema que refleja, la triste realidad,
de aquellos que viven, sin libertad.
Matrimonios concertados, una tradición cruel,
que niega el derecho, al amor verdadero y fiel.

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