Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el umbral del año nuevo, renace la esperanza, un lienzo en blanco ante nosotros se despliega con bonanza. Nuevos retos asoman, desafíos por descubrir, un viaje por caminos que nos invitan a persistir.

En enero, como el sol que ilumina el horizonte, nos enfrentamos a metas, con un corazón que late con monte. Resoluciones danzan en el aire, sueños por alcanzar, cada paso un desafío, cada logro, un lugar para brillar.

Febrero nos trae el amor, no solo en pareja, sino en sueños y anhelos, en todo lo que se desea. El compromiso con nosotros mismos florece, cual semilla que en la tierra nuestra esencia estremece.

Marzo sopla vientos de cambio, renovación en cada rincón, como hojas que caen, dejamos atrás lo que ya no es razón. Abril despierta la creatividad, como flores en primavera, nuevas ideas brotan, como esperanza que perdura entera.

En mayo, como aves migratorias, buscamos nuevos cielos, explorando horizontes, rompiendo viejos anhelos. Cada desafío es un vuelo hacia la libertad, donde el coraje y la valentía nos llevan con verdad.

Junio nos susurra sobre la perseverancia, bajo el sol ardiente, enfrentamos con elegancia. Los días de verano nos enseñan a resistir, como un árbol firme ante la tormenta a existir.

Julio enciende la pasión, como fuegos artificiales en el cielo, ardemos con propósito, como llama en su destello. Nuevos retos son combustible para el alma, una danza constante hacia la cima que embriaga.

Agosto, como el sol en su máximo esplendor, nos recuerda que el tiempo es un tesoro de valor. Cada día un regalo, cada desafío una lección, en este viaje de la vida, una constante reflexión.

Septiembre nos invita a la introspección, como las hojas que caen en su danza de conexión. Reflexionamos sobre el camino recorrido, y con sabiduría, enfrentamos lo venidero, decididos.

Octubre pinta paisajes con colores de cambio, como la transformación que anida en cada rincón extraño. Nuevos retos son oportunidades disfrazadas, en cada desafío, el alma se fortalece y abraza.

Noviembre despierta la gratitud en el corazón, como hojas caídas que nutren el suelo con devoción. Cada desafío, una razón para agradecer, en este festín de la vida, aprendemos a comprender.

Diciembre, como un cuento de Navidad que se teje, nos invita a cerrar el año con amor, y que pareje. Nuevos retos, como regalos envueltos con esmero, nos esperan en el futuro, en cada paso sincero.

Así, en cada año nuevo, el ciclo se repite, con nuevos retos que la vida nos invita a admitir. Con valentía enfrentamos lo que está por venir, en la danza eterna de la vida, persistimos al existir.

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