En la penumbra de un corazón doliente, donde el amor se tiñe de ausencia, en el día que celebra la pasión latente, se guarda luto, silencio en la conciencia.
San Valentín, testigo de romances idos, hoy viste de sombras, luto en los jardines, las rosas marchitas, sus pétalos caídos, testimonian amores que fueron fugitivos.
En el eco de susurros de antiguos suspiros, resuena la melancolía, un llanto contenido, los recuerdos de besos, hoy son espejismos, un duelo en el alma, corazón herido.
Las cartas de amor yacen en el olvido, las promesas se desvanecen como humo, en la danza de sombras, el amor perdido, se viste de luto, en un eterno arrullo.
La luna comparte su luz melancólica, en la noche triste, un abrazo a la soledad, las estrellas observan la escena nostálgica, donde el corazón en duelo encuentra su verdad.
Aunque el día sea un canto a la dicha, hay almas que en silencio lloran su quebranto, guardando luto por amores que se deslizan, en la danza eterna de un amor ya quebrado.
Así, en esta jornada de risas y alegrías, algunos corazones visten el luto callado, por amores que fueron, hoy son melancolías, en este San Valentín, en su propio pasado.

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