Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En la vastedad del desierto sin fin, donde el sol acaricia la piel del confín, surgen sombras errantes, sin hogar, nómadas del viento, en busca de paz.

Bajo el manto estrellado del cielo, caminan en silencio, su destino es anhelo. En tiendas de sueños, su hogar es el viento, nómadas eternos, del tiempo testigos.

En las dunas danzan con la libertad, huellas en la arena, su rastro en la inmensidad. Con caravanas de esperanza avanzan, en la ruta incierta de la vida, continuan.

Sus ojos reflejan historias sin final, de oasis perdidos, de desierto nupcial. En sus manos llevan el eco de la arena, testigos de la tierra, errantes sin condena.

Bajo la luna plateada, cuentan cuentos antiguos, del desierto y sus misterios, de sus sueños baldíos. En el silencio del crepúsculo susurran, poemas nómadas que el viento roba y lleva.

El caminar perpetuo es su danza, en la sinfonía del viento, su esperanza. Nómadas del tiempo, del mundo sin dueño, buscan en cada paso un nuevo empeño.

En la brisa encuentran sus anhelos, en la arena, sus secretos más bellos. Nómadas del alma, del corazón libre, en su peregrinar, la vida inscribe.

Así, entre dunas que cambian de lugar, los nómadas avanzan, sin dejar de soñar. En el desierto, su hogar es el camino, nómadas eternos, en busca de destino.

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