Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.


En el rincón oscuro donde el sol se apaga, danzan sombras en la noche amarga. En el callejón, susurra el viento, historias truncas, de un destino lento.

Cuerpos que transitan por sendas perdidas, entre luces parpadeantes y heridas. En el umbral de la soledad profunda, la prostitución, historia moribunda.

En sus ojos cansados, reflejos de estrellas, destellos de sueños, espejismos en huellas. Caminan descalzos sobre el asfalto frío, sus almas desgastadas, un triste rocío.

¿Cuántas lágrimas han caído al pavimento, cuántas historias perdidas en el viento? Detrás del maquillaje, la piel y el deseo, se esconde la verdad, un suspiro en silencio.

En el burdel del tiempo, el reloj no perdona, cadenas invisibles, la esperanza se entona. Pero en cada rincón, donde la luz titila, hay destellos de valor, una chispa que brilla.

Ellas, luchadoras en la sombra errante, tejen sus sueños en la tela del instante. En el oscuro arte de la supervivencia, se despliega el alma con fuerza y paciencia.

No juzgues el camino que les tocó andar, pues en cada paso, hay un mundo por hallar. Detrás de la mirada que el dolor envuelve, late un corazón que en su anhelo resuelve.

Que la sociedad abra sus ojos y entienda, que tras el velo, la humanidad se encomienda. En lugar de reproche, ofrezcamos la mano, para cambiar destinos, trazar un nuevo arcano.

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