Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En las profundidades del averno,

donde el fuego y el azufre reinan,

hay un lugar de oscuridad y dolor,

donde los pecadores son condenados a arder.

Los condenados vagan por las calles,

en busca de un poco de alivio,

pero solo encuentran más sufrimiento

y la desesperación los consume.

El diablo, el amo de este lugar,

se ríe de su dolor

y los castiga sin piedad

por sus pecados en la tierra.

Los condenados gritan de agonía,

pero nadie los escucha,

están solos en su sufrimiento

y su destino es eterno.

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