Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Palabras hirientes,

como dagas en el alma,

que atraviesan la piel

y dejan una herida abierta.

Palabras hirientes,

como puñales en el corazón,

que desgarran los sentimientos

y dejan un dolor profundo.

Palabras hirientes,

como flechas en los ojos,

que nublan la visión

y dejan una cicatriz imborrable.

Palabras hirientes,

como golpes en la cara,

que dejan un sabor amargo

y una marca que no se borra.

Palabras hirientes,

que hieren y matan,

que dejan un rastro de dolor

que es difícil de olvidar.

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