Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Un bardo de voz horrible

quejaba su triste suerte:

«¡Oh, dama, tan bella y elegante,

por ti mi corazón late!.

«Tus ojos son como dos luceros,

tus labios como pétalos de rosa, t

tu pelo como un río de oro,

tus manos como dos palomas.

«¡Oh, dame tu amor, hermosa dama,

y te haré una canción de amor!,

mi voz es tan dulce y melodiosa,

que te robará el corazón.»

La dama, al escuchar sus palabras,

se echó a reír con fuerza:

«¡Tu voz es tan horrible, bardo,

que me dan ganas de vomitar!.

«¡Vete de aquí, apestoso bardo,

y no vuelvas a molestarme!

¡No te mereces ni un solo beso,

de mi boca tan hermosa!»

El bardo, avergonzado,

se alejó de la dama,

y se fue a llorar su pena,

porque le dio la gana..

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