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Hola, soy una persona con obesidad mórbida. Quiero compartir mis pensamientos sobre cómo me siento con el mundo.

En primer lugar, quiero decir que la obesidad mórbida es una enfermedad. No es un pecado, ni es una debilidad de carácter. Es una condición compleja que puede tener muchas causas, incluyendo factores genéticos, metabólicos, psicológicos y sociales.

Sé que mi obesidad mórbida tiene un impacto negativo en mi salud. Tengo un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, diabetes, presión arterial alta y algunos tipos de cáncer. También tengo más probabilidades de sufrir lesiones y discapacidades.

Pero mi obesidad mórbida también tiene un impacto negativo en mi vida cotidiana. Puede ser difícil para mí moverme, vestirme y hacer actividades cotidianas. También puedo ser objeto de discriminación y prejuicios.

A pesar de todo, no me avergüenzo de mi obesidad mórbida. Soy una persona valiosa y digna, independientemente de mi peso.

Quiero que la gente entienda que la obesidad mórbida es una enfermedad real. No es algo que podamos cambiar simplemente con fuerza de voluntad. Necesitamos apoyo y comprensión para superar esta condición.

Si tú o alguien que conoces tiene obesidad mórbida, te aliento a que busques ayuda profesional. Hay recursos disponibles para ayudarte a mejorar tu salud y tu calidad de vida.

Aquí hay algunos pensamientos específicos sobre cómo me siento con mi obesidad mórbida:

  • A veces me siento frustrado y desanimado por mi peso. Me cuesta mucho perder peso y mantenerme en forma.
  • A veces me siento avergonzado de mi apariencia. Me preocupa lo que la gente piense de mí cuando me vean.
  • A veces me siento aislado. Me cuesta encontrar ropa que me quede bien y hacer amigos.

Pero también hay cosas buenas sobre ser una persona con obesidad mórbida.

  • Soy fuerte y resiliente. He superado muchos desafíos en mi vida, y siempre encuentro la manera de seguir adelante.
  • Soy compasivo y comprensivo. Entiendo lo que significa ser juzgado por tu apariencia.
  • Soy una persona única e individual. Mi peso no me define.

Espero que compartiendo mis pensamientos pueda ayudar a otras personas con obesidad mórbida a sentirse menos solas y más apoyadas.

Un comentario

  1. Avatar de un plan infinito

    Hola Reve,
    Te entiendo perfectamente…todos tenemos alguna enfermedad, algún problema físico o mental… pero nadie lleva un cartel en la frente que ponga tengo colesterol alto o soy diabético… Cuando la enfermedad es evidente y se ve a simple vista supone que todos la ven de buenas a primeras y además de todas las dificultades, te sientes más juzgado.
    Durante mi estancia en Filadelfia tenía un amigo con obesidad mórbida y yo no era consciente del problema que suponía para él; por ejemplo la primera vez que fuimos juntos al cine esperó a que yo me sentara y dejó una butaca en medio… y yo creo que puse cara rara , no lo pude evitar… Era una persona muy agradable y sensible pero creo que toda su vida estaba afectada por esta condición. Nunca le dije si iba a un especialista o si había pensado en buscar una solución a su problema porque pensaba que podía ser doloroso tocar el tema… Pero siempre me quedé pensando qué habrá sido de él y si algún día consiguió salir de aquella situación que lo limitaba tanto en su vida.
    Un abrazo y mucha fuerza!

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