En una pequeña ciudad de España, vivía una chica llamada Yolanda. Yolanda era una chica muy curiosa y siempre estaba buscando cosas nuevas que aprender. Un día, Yolanda estaba caminando por la calle cuando vio un cartel que decía «Nuevo Ibiza, la mejor cafetería de la ciudad». Yolanda decidió entrar para ver qué era lo que la hacía tan especial. En cuanto Yolanda entró en la cafetería, se sintió como si estuviera en otro mundo. La música era alta y la gente estaba hablando y riendo. Yolanda se acercó a la barra y pidió una bebida. El camarero, que se llamaba Manuel, era muy guapo y simpático. Yolanda se sintió inmediatamente atraída por él. Manuel le dio a Yolanda su bebida y ella se la llevó a una mesa para sentarse. Mientras Yolanda bebía, vio a una chica sentada en una mesa cercana. La chica, que se llamaba Luci, también era muy guapa. Yolanda se dio cuenta de que Manuel y Luci estaban flirteando. Yolanda se puso celosa. Siempre había querido a un chico como Manuel y ahora parecía que él estaba interesado en otra chica. Yolanda decidió que tenía que hacer algo para ganarse el corazón de Manuel. Yolanda se levantó de la mesa y se acercó a Manuel. Le dijo que era una gran fan de su trabajo y que le encantaba su café. Manuel se mostró muy amable y le dijo que le alegraba mucho que le gustara la cafetería. Yolanda y Manuel empezaron a hablar y se dieron cuenta de que tenían mucho en común. Hablaron durante horas y cuando llegó la hora de cerrar, Manuel le pidió a Yolanda su número de teléfono. Yolanda se lo dio y se fueron a casa muy contentos. Al día siguiente, Yolanda recibió una llamada de Manuel. Le dijo que quería verla de nuevo y Yolanda aceptó. Empezaron a salir y rápidamente se enamoraron. Un día, Yolanda estaba preparando el desayuno cuando vio un programa de televisión sobre vudú. Siempre había estado interesada en el vudú y decidió intentarlo. Yolanda hizo un muñeco vudú de Manuel y Luci. Luego, empezó a recitar un hechizo. El hechizo decía que Manuel siempre estaría enamorado de ella y dejarían de flirtear con Luci. Yolanda repitió el hechizo durante varios días. Finalmente, el hechizo empezó a surtir efecto. Manuel y Lucía empezaron a evitarse. Manuel incluso le dijo a Luci que ya no quería saber de ella. Yolanda estaba muy contenta. Había conseguido lo que quería. Manuel era suyo. Sin embargo, Yolanda pronto se dio cuenta de que el vudú tenía un precio. Empezó a tener pesadillas y a sentirse muy mal. Un día, Yolanda decidió que había tenido suficiente. Rompió el muñeco vudú y se deshizo de él. El hechizo se rompió y Manuel y Luci volvieron a estar juntos. Yolanda también empezó a sentirse mejor. Yolanda aprendió una valiosa lección aquel día. El vudú es un poder muy peligroso que no debe tomarse a la ligera.

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