Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el primer tiempo

de mis anomalías naciste tu,

cosa sin nombre y espectro

de hechizo a cebolla y perejil.

Del segundo tiempo

surge un hombre que no vale nada,

tostada quemada por imposición

de la inteligencia entre tus muslos.

Al tercero tiempo ya ni me acuerdo

siendo un martes y trece lluvioso,

metáfora del liquido seminal

que se escurre de tus labios.

Y como no hay tres sin cuatro

he aprendido a sufrir,

los números de circo que montas

para que ponga un pie en la calle.

Quinto tiempo del reloj sin esfera

huele a madera de pino recién cortada,

la tierra esta levantada hace montículo

y me preparo a cagar en mi agujero.

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