Flores en el campo,
nacen, mueren, vuelven a nacer,
la vida en un ciclo.
Una vela encendida brilla fuerte,
luego se apaga,
vida efímera.
El reloj sigue su marcha,
los minutos se escapan sin tregua,
vida fugaz.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Flores en el campo,
nacen, mueren, vuelven a nacer,
la vida en un ciclo.
Una vela encendida brilla fuerte,
luego se apaga,
vida efímera.
El reloj sigue su marcha,
los minutos se escapan sin tregua,
vida fugaz.
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