Cita a ciegas, nervios,
el sudor empapa mi piel,
su sonrisa me calma.
Conversamos horas,
la noche se nos escapa,
no quiero que acabe.
El sol se despide,
ella acepta mi invitación,
vuelvo a casa feliz.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
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