Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Mis pies, cansados y doloridos

caminan por las calles sin cesar

y aunque deseo un momento de reposo

la vida no me da tregua para descansar.

La piel agrietada, los dedos hinchados

sufren cada paso que doy

y aunque intento ignorar el dolor

mi cuerpo me lo recuerda con cada movimiento.

A veces me pregunto si valdrá la pena

este constante sacrificio de mi cuerpo

si algún día lograré caminar sin dolor

o si siempre estaré condenado a sufrir.

Pero aún así, seguiré adelante

poniendo un pie delante del otro

porque en este mundo tan agitado

no hay tiempo para detenerse ni un momento.

Así que seguiré caminando, aunque duela

con la esperanza de que algún día

mis pies se alivien de su dolor

y pueda seguir adelante sin temor.

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