Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En lo más profundo de la noche,

cuando la luna brilla con su resplandor,

y el viento frío sopla sin cesar,

el miedo se apodera de mí.

Pues en las sombras de la antigüedad,

se esconden seres terribles y ancestrales,

que acechan en la oscuridad,

esperando a su presa con ansias mortales.

¿Quién sabe qué criaturas acechan en la noche,

qué horrores se esconden en las ruinas antiguas,

qué monstruos se ocultan en los bosques sombríos,

y qué terrores aguardan en las profundidades del mar?

El miedo es un compañero constante,

que me acompaña en mi camino,

pues sé que nunca estoy solo,

y que siempre hay algo acechando en la sombra.

Así que avanzo con precaución,

tratando de no hacer ruido,

temiendo cada sonido que escucho,

y cada sombra que veo moverse.

Porque el miedo es real,

y los seres de la antigüedad,

aunque parezcan leyendas y mitos,

pueden despertar y mostrarse en cualquier momento.

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