Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Ella no veía el mundo, pero sentía en su corazón, el amor puro y profundo, que le entregaba su gran amor.

Él le tomaba la mano, y ella se sentía segura, su amor era su guía, y su felicidad era su locura.

Él le describía el cielo, las estrellas y la luna, y ella imaginaba ese cielo, en su mente con fortuna.

Él le hablaba de la playa, del sol y del mar, y ella escuchaba atenta, con su alma enamorada.

Él le susurraba al oído, palabras dulces y tiernas, y ella se sonrojaba, con su amor a ciegas.

El amor no necesita ojos, para poder ver la belleza, el amor es el sentimiento, que nos llena de grandeza.

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