Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

El síndrome maligno

de desconfiar de las personas

son como viejos cómics

quemándose en la hoguera.

En la agenda perpetua

de los poetas oscuros mandan

aquellas locuras protegidas

sin derechos de autor.

De los recuerdos imperecederos

que no dejan espinas

todo lo que se puede llevar

se escribe en papel de regalo.

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