Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En las calles de la melancolía

partía hacia el sol mi desdicha

para quemarse con mis alas

de viejo ángel justiciero.

Purgar en el fuego mis pecados

aquellos por los que he vivido

que sin arrepentirme de mucho

no me considero parte de nada.

A ver si las llamas me purifican

y me devuelven a una tierra

donde los corazones sean eternos

y no se separen nunca.

Y aunque es mucho pedir

el no convertirme del todo en cenizas

de ser así dejarme en el espacio

vagando entre las estrellas.

Un comentario

  1. Avatar de Lincol Martín

    Letanías latentes entre sentidos y profundos versos.
    Saludos fraternos.

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