Lo único que más deseas
en este mundo
se recoge como margaritas.
Pero no puedes nombrar
ni escribir su nombre
o perecerá.
No hay lugar
donde no fuese visto
con su lealtad.
Y esperas a que un día
no existan apuestas
de lo que tardarás en unirte a el.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Lo único que más deseas
en este mundo
se recoge como margaritas.
Pero no puedes nombrar
ni escribir su nombre
o perecerá.
No hay lugar
donde no fuese visto
con su lealtad.
Y esperas a que un día
no existan apuestas
de lo que tardarás en unirte a el.
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