Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Canta el cuervo

en el acantilado

sin ser invitado.

Trompetas enfurecidas

hacen su sonora llamada

y nieva.

Te busco entre la multitud

y no saludo a nadie

me sonríes.

Busco tu mano

quiero echar a correr

tus tacones mandan.

Cargo con tu ser

me honra tenerte

sana es la locura…

Deja un comentario