Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Hace tiempo

que dejé de ser un niño

herido y fortalecido

por la ley de la calle.

En aquellos tiempos

éramos invencibles y así lo creíamos

por eso nuestros castillos

tenían las mejores defensas.

Teníamos la mejor de las familias

porque cada uno aportaba algo

y en toda esa infancia luchadora

íbamos de la mano siempre.

Recordar aquellos tiempos

no causa pena ni fatiga

es por momentos bello

es pura melancolía…

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