Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

No sabía

que los fantasmas no eran eternos

que su sufrimiento no desaparece

si no los atendemos.

Pero no nos fijamos

ni abrimos nuestros corazones

porque no los vemos claramente

al perderlos en nuestros recuerdos.

Cerramos nuestras mentes

a todo aquello que no entendemos

como en una gran jauría de gritos

preferimos darnos la vuelta.

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