Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La niebla

se mete en el valle

entre dos montañas

mi cueva.

Hace frío

pero se asoma el calor

más allá de mi piel

se enciende desde el alma.

Suena el agua

el manantial se resiste

a los últimos coletazos del verano

a morirse.

Intento respirar

sacar pecho a lo que me consume

a pesar de toda la belleza

que me rodea y no me consuela.

La luna se pelea con el sol

baja el águila al campo

los gorriones cantan su alerta

empieza mi dolor.

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