Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Se tiene que hacer algo

a parte de nada

dejar de gritar por la ventana

atado a una cama.

Las lágrimas no se rinden

por muy bonitas que sean las flores

horribles o no lo sean

pensando en mis adentros.

Ir solo a ese destino

del que no vuelven los tiesos

como marcan un choque de manos

sin ser para nada amigos.

Entre una manta rota

y dos almohadas y media

tirar piedras hacia la cabeza

o volver a gritar por la ventana.

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