Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Allí donde pierdes las costumbres

entre la tostadora y la fiambrera

se aquejan los sentidos de antaño

donde con tu mano sanaba el deseo.

Viejos libros apolillados y acribillados

por tus ojos serenos a lo largo del tiempo

me dejan la boca amarga de no oírlos de tus labios

de no sentir el tacto de papel con tus manos.

Ya no espero las notas que dejabas en la nevera

con pequeños versos o la lista de la compra

donde no faltaban las verduras y por supuesto

una buena ración de huevos.

He perdido la cordura toda esa que tenía

hace ya décadas que la usaba a diario

ahora mientras me entreno para no perderme

dejo que mi memoria te lleve siempre en su recuerdo…

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