Me llena
las caricias de las nubes
en la montaña.
El latido del tornado
en los verdes campos
después de un día soleado.
La mirada errante
de un viejo castaño sin podar
ofreciendo su fruto.
El silencio amargo
de una boca callada
repitiendo tu nombre.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Me llena
las caricias de las nubes
en la montaña.
El latido del tornado
en los verdes campos
después de un día soleado.
La mirada errante
de un viejo castaño sin podar
ofreciendo su fruto.
El silencio amargo
de una boca callada
repitiendo tu nombre.
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