Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Voy a mear ahora vuelvo.

Tengo las manos sucias

del consentimiento de mi ser

de masturbarme con las cucarachas

pensando en el fin del mundo.

En la crueldad del dolor de espalda

de doblarme en la postura del escorpión

que la del sesenta y nueve aburre

y quiero más muescas en mi cinturón.

De lamerte los pezones con arrogancia

como llevándote a lo mas alto del planetario

donde observamos las estrellas y los planetas

deslizando tus labios en mi cometa.

Me gusta lamerte en mostaza

jugar a ser el perrito caliente de la relación

donde me clavas los tacones en la cara

y nunca quieres llamar la atención.

Donde poner fin a un conjunto

de cosas de dos en diferentes lugares

es lo mismo que necesitar coles de Bruselas

después de echar un polvo salvaje.

He pulsado el botón de la cisterna, el agua sale azul.

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